sábado, 19 de febrero de 2011

Las fiestas de la Villa

Desde que llegamos a Colima, no paraban de hablarnos de las fiestas de la villa. "Hay cabalgata, va a estar toda Colima allí, y encima la tenéis al lado de casa".
Que ilusión el día que nos levantamos por la mañana y vimos desde
nuestra calle, la noria (ruleta de la fortuna), la caída libre... ¡tenemos que ir! es la frase más repetida de Dani, durante esta semana que está durando la feria.
El primer día, nos perdimos la cabalgata, porque aunque llevemos aquí menos de un mes, ya nos surgen varios planes distintos el mismo día.
El domingo, con la feria recién empezada, y nosotros haciendo deberes q
ue por nuestra falta de costumbre y la dejadez que nos caracteriza, habíamos dejado para el último día, estuvimos toda la tarde recibiendo visitas y todas decía lo mismo "vamos a la feria, ¿os venis?"... que mal lo pasábamos cuando nos veíamos obligados a rechazar la oferta.
Tras unas horas, sin que nos cundiera mucho el trabajo, y con Antonio diciendo la frase que posiblemente repetirá más durante los próximos seis meses "estoy haciendo aquí más que en Málaga en 4 años", decidimos dejar de lado lo que estábamos haciendo e irnos a la feria.
No había pasado ni una hora, cuando ya estábamos allí. En frente de un cartel muy grande que ponía "la petatera" en medio de una bulla de gente, que tuvimos que pasar en fila y de la mano, para no perdernos, como en toda feria que se precie.

Fuimos a comer, algo que cada vez se está haciendo más fundamental en nuestro día a día, y dimos una vuelta por las tómbolas y demás.

Después de dejarnos el dinero en un juego de levantar una botella, que aparentemente era fácil, pero NADIE consiguió hacerlo, y de que Dani junto con dos amigas cumpliera su sueño de montarse en un cacharrito de niños chicos, que parecía que iba a derrumbarse en cuanto subieron al tercer nivel, era la hora de irse, que los lunes madrugamos.
Nos repartimos en los coches, y nosotros en un arrebato de confianza en nosotros mismos, ignorando la mala suerte que suele dar la combinación: Malagueños+Tijuana, decidimos irnos los cuatro juntos.
No nos sorprendió nada cuando al llegar al coche, después de que los demás se hubieran ido escuchamos "ostias pedrín, no tiene batería". Una hora después, parando coches y haciendo fotos, llegamos a nuestra casa.

Volveremos a ir a las fiesta de la villa, pero esta vez, andando.

1 comentario:

  1. vengaaaa un poco de vidilla en este blog que ya mismo llegais a las 1000 visitas. que fuerte!

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